Si eres como yo, una persona que apenas me enfermo y gozo de buena salud, puede que pienses que viajar con seguro de viaje es un gasto prescindible y que, si nunca te ocurre nada en tu día a día, ¿por qué debería ser distinto en tu viaje?
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Pues siento decirte que la vida es imprevisible, y que viajar tranquilo te aporta una infinita sensación de libertad. No hay nada mejor que saber que si te ocurre algo, puedes contar con asistencia y ayuda por muy lejos que te encuentres. No han sido pocas las veces que yo la he necesitado en países lejanos.

Buceando en la costa camboyana, justo unos días antes de caer enferma
Para empezar, cuando viajas, realizas muchas actividades que no sueles hacer en tu vida habitual. Puede ser tomar todo tipo de transportes, caminar muchísimo, practicar deportes de aventura, etc. Además, estás en entornos muy distintos a los de tu país. El clima puede ser diferente, la comida y su forma de prepararla también, la manera de conducir quizás es caótica, las medidas de seguridad en ciertas actividades podrían no estar en los estándares a los que estás acostumbrado, y un largo etcétera.
Y si te ocurre algo, no sólo te arruina el viaje, sino también la economía, y es que en según qué países, la asistencia sanitaria es un bien de lujo.
He viajado con y sin seguro de viajes a más de 50 países y cada vez estoy más convencida que viajar asegurada es una decisión muy acertada. Arriesgarse a que te suceda algo y no poder pagarlo, o bien no recibir asistencia, pueden estropearte las vacaciones, tu viaje soñado o el mejor momento de tu aventura.
Mis problemas de salud alrededor del mundo
Como ya te he contado al inicio, no me caracterizo por enfermarme con facilidad, pero sí que es cierto que cuando viajo me gusta probar todo tipo de comida, bañarme en ríos y lagos, practicar buceo o alquilar motos para recorrer una isla, por ejemplo. Así que, en más de 20 años de viajes, estos son algunos asuntos de salud con los que he tenido que lidiar y cómo han sido tratados:
Viajando con seguro de viaje:
- Del mes entero que pasé en Camboya, la mitad del tiempo me lo pasé en una cama, y es que tuve vómitos, descomposición, y una erupción cutánea. Contacté con mi seguro de viajes y pude recibir asistencia médica y medicación.
- En Mompox, Colombia, fui visitada por un médico ya que tuve una especie de erupción en la piel de la mano que parecía tiña. Finalmente, no resultó serlo, pero se me administraron medicamentos y atención médica.
- Bajando unas escaleras en la estación de autobús de Pereira, Colombia, cargada con 2 mochilas, caí y me rompí el pie izquierdo. A causa de eso, tuve que quedarme 1 mes y medio inmovilizada y pausar mi viaje por Latinoamérica. Recibí asistencia médica no sólo en Pereira, sino también en Bogotá, donde pasé mi recuperación, y la compañía aseguradora me costeó los trayectos en taxi, las radiografías, las medicinas, la bota ortopédica, las visitas de control y absolutamente toda la asistencia médica que recibí en esas 6 semanas.

El día de mi cumpleaños en Bogotá, con el pie roto
Viajando sin seguro de viaje o sucedió al regresar del viaje:
- En Udaipur, India, mi pareja Mike y yo, estuvimos una semana enfermos en cama, nunca supimos lo que tuvimos ya que no acudimos al médico. Sufrimos debilidad, fiebre y descomposición. No teníamos seguro de viajes.
- En las islas Bocas del Toro, Panamá, estuve con una descomposición terrible y durante varios días en cama.
- Después de un viaje a Finlandia, padecí sarna en todo el cuerpo. Recuerdo pocas sensaciones tan angustiantes como que te pique absolutamente cada centímetro de tu cuerpo.
- En Marruecos me hicieron un tatuaje de henna en el brazo que me produjo una reacción alérgica, causando un horrible sarpullido en todo el brazo.
- En las islas Camotes, en Filipinas, me quemé la pierna con el tubo de escape de la moto. Viajaba sin seguro de viaje y fue un suplicio cuidarme esa herida durante meses.
- En un trayecto en bus en Vietnam, la ventana de cristal de éste se rompió en pedazos, cayendo estos encima de mí. Afortunadamente no me ocurrió nada más que el susto, pero podría haber sido mucho peor.
- Paseando por las calles de Tokio, un mendigo me dio una patada en las piernas que me hizo temblar de dolor y me dejó un buen morado.
- Y por supuesto, he sufrido todo tipo de percances en la piel como picaduras de insectos, pulgas, chinches, etc. Es lo que tiene dormir en lugares extremadamente baratos.

Me hospedé en esta casita en una isla paradisíaca en Panamá, pero estaba enferma y apenas pude disfrutarla
Razones para contratar un seguro de viaje
Como has podido comprobar, no han sido pocos los asuntos de salud que me han ocurrido en distintos lugares del mundo. Por suerte, no he sufrido grandes problemas de pérdida de equipaje, cancelaciones de vuelos o robos.
A pesar de eso, creo que el motivo principal por el cual deberíamos contratar un seguro de viajes es la tranquilidad. Viajar tranquila sabiendo que en cualquier circunstancia puedes disponer de asistencia y ayuda, ser atendida en tu idioma, que se encarguen de los trámites pertinentes y sentirte amparada, es algo a tener muy en cuenta y un punto muy a favor de viajar con seguro de viajes.

Centro médico en Guanajuato, México
Y por supuesto, los siguientes motivos son más que suficientes para que viajes asegurado:
Gastos de cancelación: si finalmente no vas a viajar por los motivos que indica la póliza, los gastos de vuelos, hoteles y demás que ya hayas abonado, se te devuelven.
Asistencia médica: poder disponer de la ayuda de un profesional de la salud allá donde estés y ser atendido en un centro médico.
Pérdida o retraso del equipaje: si tu equipaje resulta dañado, se pierde, o quizás tarda unos días en llegar, hay unos gastos que te pueden ser abonados.
Pérdida de servicios o alojamiento por retraso/cancelación del vuelo: si tu vuelo resulta cancelado y ya tenías tus reservas de hotel o de ciertas actividades pagadas, puedes recibir también el reembolso de éstas.
Robos: si tu equipaje es robado o bien sufres un hurto de tus pertenencias se te pueden adelantar fondos.
Y una larga lista de situaciones adversas pueden ser remediadas gracias a tener un buen seguro de viajes.
Por supuesto, la cuantía económica de todos estos supuestos y si están o no incluidos en tu póliza, deberás consultarlo a la hora de contratarlo en las características de cada seguro.
Si vas a viajar por Europa, y eres residente europeo, puede que te baste con tener la tarjeta sanitaria europea, y es cierto que esta te cubre la asistencia médica en la mayoría de los países del continente, pero no te cubre la pérdida de equipaje, la cancelación de vuelos o un posible robo. Así que tenlo en cuenta y plantéate la posibilidad de contratar un seguro de viajes aun viajando por el viejo continente.

Pasé 6 semanas en Bogotá con mi bota ortopédica y sin poder caminar.
¿Qué seguro de viaje elegir?
Hace muchos años que viajo asegurada por IATI, una empresa centenaria y referente de los seguros de asistencia al viajero. IATI cuenta con más de 10 tipos de seguros de viaje. No es lo mismo irse una semana a New York en familia, que hacer el Camino de Santiago en pareja o bien emprender una vuelta al mundo de varios meses como mochilera, así que hay seguros para cada tipo de viajero, viaje y características de éste.
Estos son algunos de los seguros que ofrece IATI:
El seguro ideal si vas a viajar a países donde los gastos sanitarios son más elevados como USA, Australia o Japón ya que cubre hasta 1 millón de euros.
Para los amantes de la aventura y que pretenden realizar actividades como trekkings, buceo o deportes de aventura.
Iati Estándar tiene una cobertura intermedia para viajes por todo el mundo, y el Iati Básico es el más barato pero para que tengas una cobertura médica mínima.
Y así hasta 10 tipos distintos de seguros dependiendo del tipo de viaje que vayas a realizar: Iati Escapadas, Iati Familia, Iati Grandes Viajeros, Iati Anual Multiviajes o Iati Estudios.
¿Cómo funciona un seguro de viaje? ¿Qué hacer si necesitas ayuda?
Hay muchos tipos de situaciones, pero en general lo más aconsejable es que ante cualquier incidencia, sea un tema de salud, una maleta perdida o el robo de tus pertenencias, te comuniques con tu seguro y ellos te indicarán los pasos a seguir. Puedes contactar via mail, llamada o whatsapp. Al contratar tu póliza te indican todas las vías de contacto.
Es totalmente aconsejable que guardes todo tipo de recibos, tiquetes o facturas de todos aquellos gastos relacionados con lo que te haya ocurrido.
En algunos casos pagas antes y luego pides el reembolso y en otros casos, la aseguradora se encargará de todo antes de que debas abonar cualquier cantidad.

Dos veces me pasó en Vietnam que se rompieron los cristales del bus, una de ellas fue en mi ventana
Conclusión
Si todavía sigues dudando, déjame contarte que una operación de apendicitis en Estados Unidos puede llegar a costarte unos 15.000 dólares, y esa operación no puede demorarse demasiado.
O bien tener que extirparte una muela del juicio mientras estás en la otra punta del mundo puede que te arranque algo más que la muela.
También sabemos que la conducción en ciertos países es un deporte de riesgo, y todos hemos llegado a rezar subidos a un bus abarrotado yendo por carreteras infernales.
En definitiva, aunque en la mayoría de los países es opcional viajar con seguro de viajes, no te la juegues y viaja tranquilo. Por muy precavido que seas y aunque no practiques deportes de riesgo, siempre pueden ocurrir contratiempos que no dependen de ti.
Si contratas cualquier seguro IATI desde mi página web y mis enlaces, te llevas el 5% de descuento.
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Y tú, ¿has viajado siempre con seguro de viajes? ¿Qué percances has tenido en ruta? Cuéntame en comentarios.





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